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sábado, 23 de mayo de 2009

HASTA LUEGO AMIGOS. HA SIDO UN PLACER


 

Abordamos él último capítulo de las puertas de Badajoz. En esta ocasión repasamos los distintos autores locales que de una forma u otra se han ocupado de las puertas de la traición. Sus aportaciones ya han sido reseñadas en los capítulos correspondientes y ahora la relación, ordenada cronológicamente, de sus aportaciones nos pone ante el origen y evolución de algunas teorías sobre las puertas de la Traición.

 

Tras la presentación virtual del conjunto de la obra paso a su “replanteo” para en próximas fechas ultimar la versión definitiva en la que se incluirán nuevos datos, rectificaciones, precisiones, etc.

 

1. Rodrigo Dosma Delgado.

 

Este autor no menciona el episodio de Alfonso Enríquez y vincula la Puerta de la Traición con la toma de Badajoz por el rey Juan I pues apunta

 

    “…quebrando la tregua (el rey Juan I) asentada con don Enrique III, hubo á hurto esta ciudad por la    puerta de la Traición que esta cerrada, cerca de la     Nueva de la puente, y prendió al mariscal de Castilla         García Gonzalez de Herrera, y por ello puso á riesgo       de perderse el reino, aunque se sustentaba lo principal         que era el castillo; pero al cabo de tres    años, hecha restitución, año del Señor 1403, se tornó        a poner la tregua…” (1)

 

2. Fray Francisco de Coria (1608).

 

Expone una magnífica descripción del suceso de Alfonso Enríquez pero no aportada datos que permitan situar la puerta.

 

3. Gil González Dávila (1618).

 

Relata con bastante detalle la toma de Badajoz por Alfonso Enríquez

 

    “…el Rey Don Fernando el Segundo, que sucediò à   su padre en el Reyno de Leon, prendió en Vadajoz à Don Alonso Henriquez, Rey de Portugal, que         acometia (faltando à la ley de feudatario) las tierras         del Rey Fernando, viase rico de poder, y gente: llegó       con los pensamientos, y con las obras tambien à     querer ser igual del que antes obedecia: diòle el Rey   la batalla, y venciòle en Vadajoz, quedando el de         Portugal cautivo del Rey Fernando. De esta batalla,         y vitoria he leìdo en un privilegio que tiene la Santa     Iglesia de Astorga en sus Archivos, que dice en la        fecha: Facta Charta eo anno, quo Dominus         famosisimus Rex Ferdinandus victoriosisimè cepit     Regem Portugalesem en Vadalocio. Era 1207. Las         historias dicen que         indignado Don Alonso de que el   Rey de Leon poblaba à Ciudad-Rodrigo, acometió à      Vadajoz: prendiòle, y tratòle no como à prisionero,         sino como à Rey, y deudo…” (2)

 

En el caso del ataque del rey Joao I se limita a repetir las palabras de Rodrigo Dosma

 

“…Don Juan, Maestre de Avis, que se alzó con el Reyno de Portugal, rompiendo la tregua que tenia      hecha con el Rey de Castilla Don Enrique, tomó por         mal trato la Ciudad, entrando por la puerta  que       llaman de la trayción, prendiò al mariscal de Castilla   Garci-Gonzalez de Herrera…” (3)

 

4. Juan Solano de Figueroa (1664)

 

Es el autor que nos proporciona los detalles más útiles para situar la puerta de Alfonso Enríquez

 

“…La puerta por donde intentó salir el Rey de Portugal, en cuio cerrojo se quebró la pierma está çerrada y estaba en quel lienço de muralla que cae   sobre el Rio á las espaldas de la huerta que llaman   del obispo, y era la puerta principal, porque estaban      alli las barcas para el pasaje de guadiana: y en       aquellos tienpos, y mucho después no vuo Puente.         Pero cuando se fabricó por darla mas hermosura la dieron nueua puerta: çerrando la que antes tenia y con auerse çerrado está abierta para dar noticia de         este suçesso…” (4)

 

Por desgracia es más impreciso cuando relata la traición que permitió a Juan I tomar la ciudad

 

“…por vna puerta, que llamaron de la traicion, el     nombre mismo está diçiendo lo que  fue y pasó, pues á no auerla franqueado traidores de su Rey y de su         Patria quiça no vuiera el enemigo logrado esta         fortuna...” (5)

 

En la segunda parte de su obra apunta que en marzo de 1668 se encontró una inscripción en una puerta de la ciudad que llaman de la Coraja. En nuestra opinión está cita nos indica que Solano de Figueroa no identifica la Puerta de la Traición con la Puerta de la Coracha.

 

5. Diego Suárez de Figueroa (1727)

 

Recoge los episodios de Alfonso Enríquez y Joao I aunque los toma del Padre Mariana y Rodrigo Dosma respectivamente (6). La acción de Alfonso Enríquez está narrada con precisión pero no llega a situar la puerta.

 

6. Ascencio de Morales (1754)

 

Este autor escribió su obra en el siglo XVIII pero fue publicada a principios del siglo XX (1908) y se acompañó entonces de notas y comentarios que completaban y aclaraban ciertos aspectos del texto original de Ascencio de Morales. La Comisión de Monumentos, editora de la obra, advirtió de este hecho pero algunos historiadores han tomado las notas como propias de Ascencio de Morales. Por ello es muy interesante diferenciar lo que aparece en el manuscrito de Ascensio de Morales y las notas, con su información adicional, que no aparecían en dicho manuscrito. Así, cuando Ascencio de Morales se ocupó del episodio de Alfonso Enríquez se limitó a “calcar” la versión de Solano de Figueroa en la que no se menciona la Puerta de la Traición (7).

 

En el caso de Juan I señala que el portugués se apoderó de la ciudad con la colaboración de algunos vecinos traidores. Precisamente a este capítulo se le añadió una nota en la que se “aclaraba” que la Puerta de la Traición se encontraba

 

“…cerrada en el Castillo detrás de las Hermitas de Consolación y Rosario, la que presenta salida al río con pretil á su orilla; y por allí se puede ir sin riesgo á las puertas de Mérida y Trinidad alrededor del muro…” (8)

 

Esta nota ha dado pie a muchos equívocos ya que se ha tomado como original de Ascencio de Morales.

 

7. Continuador de la Historia de Juan Solano (segunda mitad del siglo XVIII).

 

Esta obra, de autor anónimo, resulta fundamental para conocer ciertos detalles de la traición de los sargentos (1652) y sobre todo para localizar su correspondiente puerta (9).

 

8. Anónimo (hacia 1785)

 

En una historia anónima de Badajoz, que debemos fechar a finales del siglo XVIII, se repiten los textos de Rodrigo Dosma, Gil González Dávila, Juan Solano de Figueroa, el padre Mariana, etc. (10). Así, en el episodio de Alfonso Enríquez asegura que el rey portugués atacó Badajoz

 

    “…con un numeroso exercito; Noticioso D.        Fernando, del aprieto en que estaba Badajoz pasó â       su defensa, y logró en esta Batalla hacer prisionero       al Rey de Portugal, lo que se halla autentificado en un privilegio que concedio en Astorga, que dice en su    fecha -facta carta eo anno, quos D. famosissimus rex    Ferdinandus victoriosissime fecit Regen         Portugalesen in se redactum im Badaloicio hera       1207- Las historias  quentan que indignado D.     Alonso de que el Rey de Leon poblaba â Ciudad-       Rodrigo acometiçó â Badajoz, en cuia acción tubo el         desastrado paso de ser prisionero…” (11)

 

Posteriormente añade

 

    “…El Maestre de Avís, se alzó con el Reyno de Portugal, romperon la tregua, que tenia echa con el        Reino de Castilla D. Enrrique, tomó por mal trato la    ciudad, y entrando por la puerta que llaman de la     traicion, prendió â D. Garcia Gonzalez de Herrera Mariscal de Castilla…” (12)

 

En otro pasaje de esta obra se incluye un listado con las puertas de Badajoz

 

    “…Sus puertas en especial la de la Trinidad es de las       mas fuertes, mas hermosas, y mas grandes que tiene       la ciudad: la de los Carros, la de la Traición, tapada,       la del Pajarito, la de los Pelambres, de las Palmas,         San Vicente, Piladar, y de Merida, tapada, no tienen        arquitectura memorable…” (13)

 

En este caso consideramos que la Puerta de la Traición que se menciona se corresponde con la Puerta del Alpéndiz.

 

9. Nicolás Díaz y Pérez (1887)

 

Es el primer autor que vincula la Puerta de la Coracha con la Puerta de la Traición y con Alfonso Enríquez (14). Nicolás Díaz apoya su tesis en un plato “encontrado” cerca de la Puerta de la Coracha en el que aparece cincelada la inscripción R.A.º H. ANO MCXLVII que el mismo traduce como Rege Alphonso Enríquez an(n)o 1147 (15). No obstante, Matías R. Martínez nos aclara que la pieza en cuestión fue adquirida por la Comisión de Monumentos que la compró a unos anticuarios ambulantes que posiblemente la habían conseguido en Llerena o Zafra pues de allí procedían otras antigüedades que vendieron a dicha Comisión (16).

 

10. Alberto J. de Thous Moncho (1901)

 

Nos ofrece una de las versiones más “originales” del episodio de Alfonso Enríquez. Este autor hilvana su historia basándose en los relatos de Nicolás Díaz y Pérez, Modesto Lafuente Ferrari y Manuel Henao Muñoz. Como elementos “originales” merecen destacarse dos:

 

-Fernando II sitió la fortaleza conocida hoy por torre de Espantaperros (sic)(17).

-Sobre la fractura de la pierna señala que Alfonso Enríquez en su huida acabó

 

    “…precipitándose desde uno de los ángulos de la      muralla y al chocar contra una roca rompiéndose la      tibia derecha cayendo por consiguiente en poder del     rey de León que al decir de todos los historiadores lo      trató con mucho cariño…” (18)

 

De las puertas no habla nada.

 

11. Matías R. Martínez Martínez (1904)

 

Apunta, refiriéndose a Alfonso Enríquez, lo siguiente

 

    “…La tradición popular ha conservado en Badajoz   recuerdo del descalabro que dentro de sus muros        sufrió Don Alfonso Enríquez, pués á la puerta donde      se rompió la pierna se la ha llamado á través de los siglos Puerta de la Traición. Es la que se encuentra cerrada hace mucho tiempo hácia la parte norte de      la muralla, en frente de la desembocadura del    riachuelo Rivillas o Riverillas en el Guadiana…” (19)

 

Es decir, sitúa el episodio de Alfonso Enríquez en la Puerta de la Coracha.

 

12. José Ramón Mélida (1907-1910)

 

En el Catálogo Monumental de la Provincia de Badajoz (1907-1910) no estudió la Puerta de la Coracha. Por el contrario, se hace eco de la traición que permitió a Juan I tomar Badajoz aunque no vincula el hecho con ninguna puerta y se limita a dar por buenas las palabras de Solano(20).

 

13. Tirso Lozano Rubio (1930)

 

Tras describir con detalle el episodio de Alfonso Enríquez, concluye

 

    “…Al lado norte (de la Alcazaba) estaba la puerta     llamada de la Traición, por haber sido traidoramente      franqueada al rey portugués Alfonso Enríquez, que al       salir por ella precipitadamente por haber sido cogido     entre dos fuegos y chocar contra e cerrojo, se    fracturó la pierna y cayó herido y hecho prisionero         por el leonés Fernando II el año 1169; y una segunda      vez se franqueó al rey don Juan de Portugal año         1389, al romper las treguas acordadas después de la        famosa batalla de Aljubarrota, donde quedó vencido      Juan I de Castilla. Estaba frente a la desembocadura    del riachuelo Rivillas o Riverillas, a las espaldas de     la huerta del Obispo  en el siglo XVII, según Solano,         y a la izquierda el llamado huerto del Manco, hacía        la mitad del siglo XIX (…)

    Más allá, en el lienzo de muralla S.O. se halla otra    puerta tapiada, que debe ser la llamada puerta de la   coraxa porque alli terminaba la calle de la        Coraja…” (21)

 

Es decir, Tirso Lozano vincula la Puerta de la Traición con los episodios de Alfonso Enríquez y Joao I. Respecto a su localización reúne en un único emplazamiento las localizaciones que distintos autores dan para la puerta, es decir, frente a la desembocadura del Rivillas (Romance) y a la espalda de la Huerta del Obispo (Solano de Figueroa). Aunque sus palabras no resulta nada claras parece deducirse que sitúa la puerta a la izquierda de la Huerta del Manco. No obstante en otra ocasión señala que las ermitas de la Consolación y el Rosario estaban junto a la Puerta de la Traición.

 

14. Adelardo Covarsí (1932)

 

Expone en un primer momento la tesis tradicional y sitúa la Puerta de la Traición en el frente norte de la Alcazaba. Después se replantea la cuestión y señala que la Puerta de la Traición no debemos ubicarla en la Alcazaba. Asimismo, resulta curioso comprobar como en esos años se ignoraba la situación de la Puerta de la Coracha o más correctamente se desconocía que la puerta tapiada del frente nombre de la Alcazaba era la Puerta de la Coracha que parecía en las fuentes. En este sentido es sumamente esclarecedor un párrafo en el que señala

 

“…Como en la muralla de la alcazaba, en el sector Noroeste, no existe el menor vestigio de cualquier puerta que pudiera corresponder a la de la Coraja, sospecho que tal vez fuese así conocida la que se llamo de carros, es decir, que de ambos nombres participase la misma puerta en distintas épocas…” (22) 

 

15. Leopoldo Torres Balbás (1938)

 

Elaboró el primer estudio verdaderamente científico sobre la Alcazaba. Como los autores anteriores recogió la tradición que relacionaba al rey Alfonso Enríquez con la puerta que se abría en el frente norte de la Alcazaba. No obstante, descubrió que la puerta que se venía conociendo como Puerta de la Traición era en realidad la vieja puerta de la Coraja o Coracha. Este autor sitúa la puerta de Alfonso Enríquez en la cerca urbana y se mostró partidario de relacionar la Puerta de la Traición, que mencionan Rodrigo Dosma y Solano de Figueroa, con la toma de Badajoz por las tropas del rey Juan I en 1396 (23).

 

16. Fernando Castón (1945)

 

Fernando Castón, al igual que Leopoldo Torres, considera que la Puerta de la Traición recibió este nombre a raíz del episodio de Juan I aunque identificó la Puerta de la Traición con la Puerta de la Coracha.

 

En lo que se refiere a Alfonso Enríquez asegura que debió fracturarse la pierna en una de las puertas de la cerca urbana. Así, con timidez y a media voz apunta que este hecho pudo suceder en la Puerta de Pajaritos (24).

 

17. Arcadio Guerra Guerra (1963)

 

Relacionó la Puerta de la Traición con el rey Juan I y propone situarla en las traseras del palacio de los Calderón donde después se construyó la Puerta Nueva del Río (25). Por otro lado, Arcadio Guerra mantenía que la Puerta del Alpéndiz fue la única puerta de la Alcazaba que en algún momento fue conocida como puerta de la Traición (26).

 

18. Matías Lozano Tejeda (1983)

 

Sigue la tradición que sitúa la Puerta de la Traición en la Alcazaba (Puerta de la Coracha) y haciéndose eco de un texto escrito en 1187 (del que no aporta datos) señala que Alfonso Enríquez hubiese logrado escapar si su caballo no hubiera tropezado contra el cerrojo de la puerta que habia al norte del Castillo por donde intentara escapar (27).

 

         19. Pedro Rubio Merino (1986)

 

        Este autor nos ofrece unas breves palabras sobre la puerta aunque al mismo tiempo resultan de las más coherentes y sensatas. En efecto, Pedro Rubio vincula la Puerta de la Traición con Juan I y además resalta la existencia de puertas de la traición en la mayor parte de las fortificaciones (28).

 

20. Manuel Terrón Albarrán (1991).

 

Es el historiador que ha tratado con mayor rigor documental el asalto de Alfonso Enríquez. Este autor sitúa la fractura de la pierna en una puerta que se abriría junto a la torre que remataba el muro del Alpéndiz (29). En cualquier caso, niega que en la conquista de Alfonso Enríquez mediara una traición y relaciona la Puerta de la Traición con el episodio de Juan I (30).

 

         Como es lógico, las teorías y versiones que hemos visto aparecen recogidas con mayor o menor extensión en otras obras más recientes (31).

 

 

 

NOTAS

 

 

 

1.DOSMA DELGADO, R.: Discursos pátrios de la real ciudad de Badajoz, Biblioteca Histórica-Extremeña, Imp. de la viuda de Arteaga y Compañía, Badajoz, 1870, pág. 153.

2.GONZÁLEZ DÁVILA, G.: Theatro eclesiástico de la ciudad y Santa Iglesia de Vadajoz, Salamanca, 1618, pág. 20.

3.GONZÁLEZ DÁVILA, G.: Theatro eclesiástico de la ciudad y Santa Iglesia de Vadajoz, op. cit., pág. 36-37.

4.SOLANO DE FIGUEROA, J.: Historia eclesiástica  de la ciudad y obispado de Badajoz, op. cit., 1º-II, Imprenta del Hospicio Provincial, Badajoz, 1929, pág. 32.

5.SOLANO DE FIGUEROA, J.: Historia eclesiástica  de la ciudad y obispado de Badajoz, op. cit., 1º-IV, pág. 123.

6.SUÁREZ DE FIGUEROA, D.: Historia de la ciudad de Badajoz, Diputación Provincial, Badajoz, 1976, pág. 127. Señala que el episodio de Alfonso Enríquez sucedió en 1180 y toma como referencia la Historia del Padre Mariana. Para el suceso de Joao I se basa en Rodrigo Dosma (SUÁREZ DE FIGUEROA, D.: Historia de la ciudad de Badajoz, op. cit., pág. 131 y ss.).

7.MORALES, A.: Crisi histórica de la ciudad de Badajoz, Biblioteca del Archivo Extremeño, Tipografía y Librería de Antonio Arqueros, Badajoz, 1908, pp. 116-117.

8.MORALES, A.: Crisi histórica de la ciudad de Badajoz, op. cit., pp. 205-206 (not. 2).

9.”Historia de Badajoz. Continuación de la que escribió D. Juan Solano de Figueroa”, Revista de Estudios Extremeños, Badajoz, pp. 358-559.

10.B.N., Madrid, Ms. 18.260, ff. 76v, 77, 91v y 92.

11.B.N., Madrid, Ms. 18.260, op. cit.

12.B.N., Madrid, Ms. 18.260, op. cit.

13.B.N., Madrid, Ms. 18.260, op. cit., pp. 119y 120.

14.DÍAZ Y PÉREZ, N.: España. Sus monumentos y artes. Su naturaleza é historia. Extremadura, Editorial Daniel Cortezo, Barcelona, 1887, pp. 94-96.

15.DÍAZ Y PÉREZ, N.: España. Sus monumentos y artes. Su naturaleza é historia. Extremadura, op. cit., pp. 93-96 (not.7).

16.Esta información la recibió Matías R. Martínez de Don Tomás Romero de Castilla que era el máximo responsable de la Comisión de Monumentos. MARTÍNEZ MARTÍNEZ, M. R.: Historia del Reino de Badajoz durante la dominación musulmana, Badajoz, 1904, pp. 237-238 (not.1).

17.DE THOUS MONCHO, A, J.: Badajoz á través de la historia patria: Breve noticia histórica de esta capital y su provincia, La Minerva Extremeña, Badajoz, 1901, pág. 123.

18.DE THOUS MONCHO, A, J.: Badajoz á través de la historia patria: Breve noticia histórica de esta capital y su provincia, op. cit., pág. 124.

19.MARTÍNEZ MARTÍNEZ, M.R.: Historia del Reino de Badajoz durante la dominación musulmana, Badajoz, 1904, pp. 237-238.

20.MÉLIDA, J.R.: Catálogo monumental de España. Provincia de Badajoz, Ministerio de Instrucción Pública, Vol. II, pp. 91y 92.

21.LOZANO RUBIO, T.: Historia de Badajoz. Apéndices a la historia del Dr. Mateos, vol. II, Badajoz, 1930, pp. 271-272.

22.COVARSÍ, E.: “Extremadura Artística. Los monumentos histórico-artísticos de la provincia de Badajoz”, Revista de Estudios Extremeños, VI-1, Badajoz, 1932, pág. 24. También se pueden consultar las páginas 21 y 22 (not. 1).

23.TORRES BALBÁS, L.: Paseos Arqueológicos por la España musulmana. La alcazaba de Badajoz”, Revista de Estudios Extremeños, XII-3, Badajoz, 1938, pp. 243, 244, 245 (not. 1) y 146; “la alcazaba de almohade de Badajoz”, Al-Andalus, 6, 1941, pp. 189-190 (not. 1).

24.CASTÓN DURÁN, F.: Rincones de la historia  extremeña, Publicaciones del Monte de Piedad y Caja General de Ahorros, Badajoz, Tipografía Viuda de A. Arqueros, Badajoz, 1945, pág. 78.

25.GUERRA GUERRA, A.: “Callejero de la ciudad. Avenida de Joaquín Costa”, B.I.M., 30 (enero–marzo), Excmo. Ayuntamiento de Badajoz, 1963, pág. 53. Esta interesantísima propuesta ha tenido poco éxito en la historiografía local afortunadamente algunos se han mostrado firmes defensores de ella (TEIJEIRO FUENTES, J.: “Badajoz Plaza fuerte”, Frontera, 39, Caja de Ahorros, Badajoz, 199, pág. 22).

26.GUERRA GUERRA, A.: “El Castillo Alcazaba de Badajoz en el siglo XVII” B.I.M., 102 (enero), Excmo. Ayuntamiento de Badajoz, 1986, pág. 31.

27.LOZANO TEJADA, M.: Badajoz y sus murallas, Grafisur, Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura, los Santos de Maimona, 1983, pág. 44.

28.RUBIO MERINO, P.: “Badajoz: Edad Media cristiana (1248-1516)”, Historia de la Baja Extremadura, Vol. I, Real Academia de Extremadura de las Letras y las Arte, Badajoz, 1986, pp. 657 y 676.

29.En algún momento llega a sugerir que el episodio de Alfonso Enríquez pudo ocurrir en la Puerta de Yelves aunque finalmente se decanta por la puerta situada en los muros del arrabal

TERRÓN ALBARRÁN, M.: Extremadura musulmana. Badajoz (713-1248), Tecnigraf, Badajoz, 1991, pp. 174 (pie de foto), 177, 363 (not. 2885); “El arrabal Oriental de Badajoz”, Alminar, 7, Badajoz, septiembre de 1979, pág. 25.

30.TERRÓN ALBARRÁN, M.: Extremadura musulmana. Badajoz (713-1248), op. cit., pág. 178; “El arrabal Oriental de Badajoz”, op. cit., pág. 25.

31.GONZÁLEZ RODRÍGUEZ. A. Historia de Badajoz, Universitas Editorial, Badajoz, 1999, pp. 93, 95, 105, 106, 179, 211 y 212; PILO ORTÍZ, F.: Un paseo por la alcazaba árabe de Badajoz, Aprosuba-3, Badajoz, 2003, pág. 52.

 

 

17 comentarios:

Javi (maese) dijo...

HOla Julian,

Te doy la enhorabuena por todo este viaje a través de las puertas de Badajoz. Todas tus entradas deberían formar parte un libro.

Un abrazo

Julián dijo...

Gracias. Será un libro digital, sin duda, pero primero debo reestructurar algunas puertas y añadir aportaciones tan novedosas como la que acaba de aparecer en Arqueología de la construcción. En el último número, Samuel Márquez y Pedro Gurriarán han publicado un trabajo sobre los recursos formales y constructivos en la arquitectura militar almohade de al-Andalus. En el artículo plantean que los almohades crearon intencionadamente, mediante el empleo de profesionales muy cualificados, un lenguaje arquitectónico propio y perfectamente identificable por los andalusíes sobre todo del Garb al-Andalus (Occidente de al-Andalus). En este programa las puertas en recodo eran fundamentales. Ambos autores las estudian. En el artículo nos descubren el esquema compositivo de los arcos de las puertas del Capitel y Alpéndiz y también la existencia de arcos idénticos a los Badajoz en lugares como Carmona. El trabajo es interesantísimo sobre todo para vosotros, los maestres, que sois muy almohadófilos.

Pilo dijo...

Hombre, no des esos sustos, caramba.

Tal y como uno entra en el blog y lee eso de "Hasta luego, amigos. ha sido un placer" propiamente parece que vas a dejar de escribir y de enseñarnos a todos tus grandes conocimiento.

No está la cosa para sustos así, hombre.

Capitán Veneno dijo...

Ni "te se ocurra ite", amigo mío. Tus conocimientos y tu guía por este proceloso mundo es fundamental. Podría calificarla de deserción ante el enemigo, la incultura general badajocense. Un abrazo.

Para Julián dijo...

Querido Julián, sabes que últimamente no he podido estar al pie del cañón como os merecéis pero gracias a ti, siempre he estado al día de tus investigaciones por lo que he sido receptor privilegiado de las importantes aportaciones que has realizado para Badajoz. Bien digo, porque perdurará para la historia de Badajoz.
Has sabido ordenar perfectamente todo el conjunto de piezas que formaban el puzzle de las puertas de Badajoz, donde las fuentes durante siglo copiaban y pegaban, y además muchas veces mal. Nos has aportado nuevas teorías y nos has enseñado muchas cosas nueva. Has ubicado una par de puertas, como la del embarcadero, has dado una lección magistral con pajaritos –destrozada por los ilustres historiadores y arquitectos de renombre actuales-, he soñado con Alfonso Enriquez. En fin...
Somos conscientes que tu trabajo en archivos y bibliotecas, las continuas idas y venidas a las murallas, a la alcazaba, no quedarán el balde porque has realizado un magnifico trabajo. Gracias. Tu amigo Manuel Cienfuegos Ruiz-Morote

Para los influyentes bibliófilos dijo...

Como esto de los libros virtuales está muy bien, me parece a mi que aún mejor sería ver esta pequeña obra publicada en un libro de esos que tienen hojas que se pasan y si puede ser, con dibujos y planos a colores. Queridos lectores de este blog, poneros las pilas que tenemos que buscar un patrocinador de la obra, llámese Diputación, Ayuntamiento o Carlos o quien sea. Pero no le digáis nada a Julián que el no quiere saber nada de esto. Su humildad llega a esto y a más.

Jorge P. Freitas dijo...

Amigo Julián

Espero que seja somente um "Hasta luego" e que regresses rapidamente à blogosfera com os teus magníficos artigos. E faço eco de outros comentários aqui deixados: continua a publicar, e passa estas Portas de Badajoz para livro, que bem merece!

Abraço

Jorge

Julián dijo...

¡Coño! gracias a todos.
De verdad, gracias pero, no me voy, sólo termino la exposición de las puertas. Sigo en el ajo. Retocaré y añadiré todo lo nuevo que ha ido apareciendo y desde luego vuestras aportaciones pero sigo, sigo..., y seguiré con el blogs y con la tertulia.

Julián García dijo...

Hoy, martes 9, a las 8,15 pronunciará una conferencia en la Económica Don Fernando Marcos sobre el Teatro y los teatros en Badajoz. Don Fernando Marcos es la persona que mejor conoce el Badajoz del siglo XVII y sus trabajos sobre el Teatro tienen reconocimiento internacional.
Sería un crimen no asistir a un evento cultural de esta magnitud.

Pilo dijo...

Tengo un par de dudas con respecto a la conferencia de ayer y a ver si tú puedes aclararlas.

En un momento dado, el conferenciante dijo que los almohades aprovecharon las murallas almorávides y en los lugares en que había torres adosadas, los almohade levantaban torres albarranas.

Como recordaras, para demostrarlo, expuso el plano del Krisarkiver.

Esto dio origen a una discusión entre el capitán Veneno y yo, ya que como sabes, yo, defiendo la teoría de que esa muralla que se refleja en dicho plano, es exactamente la Cerca Vieja que describe Dosma y nos muestra el perímetro de una posible medina árabe que dataría, como mínimo, del dominio almorávide, lo que me lleva a pensar que Badajoz, bajo el dominio musulmán, era mucho más grande de lo que pensamos.

El capitán Veneno no está de acuerdo con esta teoría.

La segunda duda, es que dijo que en la muralla que está próxima al “Metido” se podían ver algunos esgrafiados de la época almohade.

Esto me deja un tanto perplejo, ya que el paño de muralla que va desde el metido hasta la puerta del Alpéndiz es de nueva factura porque fue levantada, me parece, en 1816 porque durante el asedio británico a Badajoz en 1812, quedó totalmente arrasada por el fuego de los cañones y por ahí subieron las tropas británicas hasta la alcazaba.

Por lo tanto, me deja un algo perplejo que se vean rastros de los almohades.

Pero es que aún hay más.

Si partimos de la teoría, de que la antigua muralla de la alcazaba partía desde la puerta de Yelbes, hasta el “metido”, donde estoy seguro que había otra puerta equidistante de la primera, como lo están la del Capitel y la del Alpéndiz, observamos que los restos de esa muralla aún se ven en la zona que da hacia el Rivillas, pero sus cimientos están casi un metro en el interior, separados de la actual muralla.

O sea, que allí podemos observar dos cosas:

La actual muralla, datada en la época almohade y la antigua, de los almorávides o tal vez incluso más antigua.

Lo malo es que se sigue sin excavar y si, por ventura alguien lo hace, no es para recoger información, si no para intentar ampliar las teorías que tenga en mente quien dirija esas excavaciones, con lo que, al final, seguimos sin enterarnos de nada por no hacer una excavación bien dirigida, bien documentada y bien realizada.

Anónimo dijo...

Volvemos a lo mismo. Las murallas y la extensión del Badajoz islámico. El tema no esta en absoluto cerrado y permanecerá abierto en tanto no aparezcan evidencias físicas o documentos suficentemente explícitos.
Como recodarás cuando en la conferencia de almosassa 2008 expuse que la muralla del Krigsarkivet era la muralla medieval y además la mayor parte de ella era de época islámica.
Lo que plantean Samuel y Pedro Gurriarán es que en la cerca urbana los almohades hicieron lo mismo que en la Alcazaba, es decir, se encontraron con una muralla flanqueada con pequeñas torres y de escaso saliente y se limitaron a reforzarla añadiendo varias torres albarranas que dispusieron a tramos regulares. Normalmente hacían coincidir el arranque del espigón (muro que une la torre albarrana con la muralla) con una de las viejas torres. Además levantaron una barbacana o acitara. Es decir, el mismo sistema que en la Alcazaba. Sobre esto puedes repasar el capitulo 1 de las fortificaciones.
Sobre el segundo asunto lo que señaló es que quedan restos de la decoración original en la acitara o barbacana y ademas en uno de los muros contiguos a la reforma de los ingleses se ha conservado el remate encalado (el único también de toda la Alcazaba).
De la puerta del Metido ya hemos hablado varias veces y de nuevo tienes razón pues al menos en la acitara había un acceso. Entiendo que el acceso de la acitara debía dar paso a otro (una puerta) que se abriera en el recinto principal

Seguimos el 4.

Pilo dijo...

De acuerdo, a partir del 4 habrá que organizar un renunión del Comité.

Julián garcía dijo...

La nueva sentencia contra el cubo es un éxito sin precedentes de la sociedad civil y constituirá un hito histórico. Dicho esto quiero añadir ,por si laguno lo dudaba, que no me gusta que el dinero se derroche destruyendo pero aun me resulta más repugnante que una sentencia tan clara no se aplique. Que los políticos responsables se apliquen el cuento.
Vendrán más.

Julián García dijo...

Si estas interesado acabado de abrir un nuevo blog sobre la evolución de la muralla de Badajoz

murallaabaluartadadebadajoz.blogspot.com

Anónimo dijo...

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Anónimo dijo...

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Comer en Badajoz dijo...

Muchas gracias por tu blog. lo encontramos tarde pero gente como tú hace que merezca la pena seguir interesándose por la historia de Badajoz. Si en un momento os entra hambre podéis entrar en http://www.comerenbadajoz.com/ y elegir para comer algo. Un saludo.